martes, 25 de noviembre de 2008

Puerto de Santa María

Pero lo que yo no sabía era que debía pasar por varias prisiones. A la primera que me llevaron fue al Puerto de Santa María.
Allí había poca gente. Venía también conmigo una chica gallega que se llamaba Fina, era más bien bajita pero tenía un cuerpo musculoso y atlético, muy simpática y no se cortaba un pelo a la hora de expresar su opinión. Desde el primer momento me calló bien. Nos hicimos muy amigas y paseábamos juntas por el patio charlando de todo. Resultó que ella también tenía una hijita enferma igual que mi Jandrito, así que teníamos algunas cosas en común aparte de la adicción a las drogas.
Me hacía gracia que por las mañanas siempre había alguien que decía “buenos días mujeres”.
Estuvimos como dos semanas, y de allí nos llevaron de cunda en furgones conducidos y custodiados por picoletos, a Sevilla II. La prisión de Sevilla era más grande y por tanto más ruidosa y con gente de otra clase, “más delincuente”.
A Fina la habían separado de mí porque ella tenía el primer grado y al parecer no les habían comunicado que yo también iba con ese mismo “distintivo”.
De Sevilla nos llevaron rápido a Brieva. Ibamos en grandes furgones con cabinas individuales en las que nos cerraban y de vez en cuando paraban y nos dejaban bajar a estirar las piernas pero sin quitarnos la vista de encima.Cuando llegamos al departamento de “ingresos” a Fina la mandaron al módulo amarillo y a mí al verde. En Brieva todas las “internas” (las presas) tenían el primer grado pero había 3 módulos: el azul para las que estaban en “estudio” para poder pasar a segundo grado, el verde para las de primer grado normal y el amarillo para las “peores” o las que estaban sancionadas: en el módulo verde había primera fase y segunda fase.
Mañana os empezaré a contar mi andadura por Brieva que duró cuatro años, dos meses y un día.
Besitos a todos/as

1 comentario:

rosscanaria dijo...

Yo no sabía que para llegar a Brieva tendríamos que hacer escala en otras prisiones, Os cuento un poco de cada una de ellas porque no fueron muy significativas, aunque sí interesantes.